| Todo bajo control... |
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En colombofilia, como en cualquier otra actividad humana, se precisa un mínimo de organización y control para poder analizar, rectificar, estudiar como evolucionamos, y después poder decidir el camino a seguir, siempre con un único objetivo: buscar la superación. En el deporte colombófilo, influyen muchas disciplinas, cuyos datos, cual jugador de bolsa, el colombófilo tiene que analizar casi a diario y tener muy en cuenta para que la cosecha de triunfos a final de temporada no sea pírrica. Normalmente, en nuestros primeros años de colombófilo, se nos escapan por nuestra inexperiencia muchos detalles que deberíamos haber anotado y que luego necesitamos para ver la evolución de la colonia a lo largo del tiempo. Luego, los descalabros y traspiés nos van enseñando a aprender de los errores y a organizarnos para afinar en el control integral del palomar. Cada entrenador tiene su propio control del palomar y su sistema. Incluso, los hay, que gracias a una extraordinaria memoria precisan pocos apuntes para tener bajo control el palomar, aunque tampoco deberíamos dar esa enorme tarea a la memoria, cuando lo podemos tener todo archivado. Hay todo un amplísimo abanico de métodos de control, pero, se use el que se use, todos buscan el mismo fin: optimizar los resultados deportivos previo análisis exhaustivo de esos datos que tenemos recogidos. En la actualidad existen programas informáticos donde podemos llevar hasta el último detalle del palomar. El único inconveniente que vemos a este sistema, es que el polvillo que desprenden las palomas no solo es perjudicial para nuestros pulmones, sino que también puede penetrar hasta el último rincón del ordenador y averiarlo, situación que nos obligará a tener el aparato donde el polvo no llegue, es decir, lejos del palomar. De cualquier manera sea cual sea el soporte que empleemos, tendremos que controlar las siguientes disciplinas: 1. Control de reproducción: En primer lugar y como cimientos del palomar hay que tener controlados y siempre muy presentes, todos y cada uno de los pedigríes de los reproductores, pues esta será la principal herramienta que manejaremos, ya que esos genes serán los pilares del edificio (proyecto deportivo) que queremos construir. De cada reproductor tenemos que ir anotando como van funcionando sus descendientes y cuantos y cuando se han perdido, o el destino de esos pichones en el caso de envíos a derbis, regalos, ventas etc y su comportamiento deportivo. Con estos datos podemos ya ir haciendo una preselección de los reproductores, pues tendrán que estar en tela de juicio permanente. Esto, a nivel individual, ya sea macho o hembra; a nivel de pareja, habría que llevar una ficha de todas las nidadas que nos hagan, donde se anote al menos: la identificación de la pareja, fecha de puesta de cada nidada, fecha de eclosión de los huevos, fecha de destete y nº de anilla de los pichones y cuantas observaciones creamos pertinentes. 2. Control de entrenamientos: Como mínimo habría que llevar una ficha de los entrenamientos particulares que les hacemos por carretera donde se especifiquen al menos: kilometraje, hora de llegada al punto de suelta, tiempo de reposo en el punto de suelta, hora de suelta, temperatura, vientos, otros factores climatológicos y orden de llegada de los deportistas. Para los más meticulosos pueden llevar un control de los entrenamientos que a diario les hacemos alrededor del palomar donde se anote sistema de vuelo (forzado o a voluntad) y en el caso de forzado, especificar método empleado (bandera, globos, cohetes, etc). Con estos datos de entrenamiento (antes de los concursos), ya nos podemos ir formando una idea de quién y cómo nos van a ir respondiendo en la temporada deportiva. 3. Control de concursos: Los listados de llegada de un concurso que nos da el club, son incompletos puesto que solo tendremos datos hasta el cierre del mismo; los datos de nuestro reloj electrónico pueden reflejarnos incluso las palomas que nos llegan varios días tarde, aunque para ello habría que tener el reloj encendido desde que se abre el palomar hasta que se cierra. Independientemente de donde obtengamos esos datos, tendremos necesariamente que llevar un control de todas y cada una de las palomas enviadas a cada concurso para poder llevar un seguimiento individual de cada paloma en liza; y es con los datos que nos arrojen estos cuadrantes con los que tendremos que ir modificando (si es preciso) la composición de nuestro cuadro reproductor. 4. Control de la alimentación: Es un punto clave durante los 365 días del año. Ya sea en competición, cría, muda o en época de descanso. La comida, sea cual sea, deberá estar siempre en las mejores condiciones, libre de insectos o moho. La mayoría de las marcas comerciales ofrecen piensos específicos así como suplementos para cada etapa. Pero el colombófilo está obligado a seleccionar cómo racionar o administrar el alimento. Para eso puede valerse de la experiencia de los compañeros, libros y revistas colombófilas, foros de Internet, etc, donde seguro encontrará numerosas maneras de manejar la nutrición de la colonia. Cada época del año, edad, actividad o concurso requieren una alimentación apropiada, porque las necesidades fisiológicas no son las mismas para un pichón de un mes que para una paloma camino de un Gran Fondo. Así que debemos dividir el tipo de alimentación dependiendo de los diferentes grupos de los que conste el palomar. Igualmente, y más para las deportistas, el planning deberá tener carácter diario, donde se diferencie lo que se da de comer y de beber. Intentando acercarse a las necesidades metabólicas de las palomas, según regresen, hayan regresado o vayan a encestarse. Un planning semanal nos ayuda tanto a la hora de alimentarlas meticulosamente como a la hora de orientar a posibles ayudantes no colombófilos cuando nosotros no podamos alimentarlas. 5. Control profiláctico y preventivo: En colombofilia, la mejor medicina y la más barata es la prevención. Debemos ocuparnos de varios aspectos, limpieza, parásitos, roedores, aves silvestres, palomas extraviadas, vacunación, etc. Sería ideal limpiar una vez al día, pero no todos podemos hacerlo. Por la contra, una limpieza semanal no está mal y permite al organismo de las palomas exponerse a ciertos patógenos y desarrollar una mayor inmunidad. Debemos ser conscientes de que cuanto mayor nº de palomas tengamos en un hueco, mayor será el volumen de heces expulsadas y menor el tiempo que el palomar permanecerá relativamente limpio. Recordemos que 3 es el nº de palomas aconsejado por m3 de hueco. Si acompañamos periódicamente la limpieza con el uso del soplete y la lejía diluida, conseguiremos una desinfección más profunda. El baño es importante para las aves, limpia las plumas y ayuda a mantener a raya a los parásitos externos. Con buen tiempo pueden llegar a bañarse todos los días, pero con 2 o 3 baños semanales si no llueve, es suficiente. Podemos dárselo solo con agua limpia o con productos comerciales o naturales como el vinagre de manzana, un buen consejo es intercalar unos y otros. Así mismo, si pretendemos más seguridad sanitaria y tenemos sitio para ello, podemos dar a nuestras palomas duchas en lugar de baños, con ello evitaríamos que las palomas beban el agua del baño que en épocas estivales puede llegar a ser un auténtico caldo de cultivo de toda clase de enfermedades. Hay que evitar siempre a los roedores. Y es muy fácil de conseguir si le hacemos la vida en el palomar imposible. ¿Cómo? No dejándoles comida a su alcance, ni lugares donde reproducirse u ocultarse. Simplemente con esto y tiempo, dejaremos de verlos campar por el palomar, pues son animales con un metabolismo altísimo y si no pueden asegurarse la manutención, se largan a buscarla a otro sitio. Nunca meter palomas extraviadas con las nuestras, por muy sanas que parezcan. Vacunar contra Paramixovirus y viruela garantiza no tener que preocuparse por ellas un tiempo. 6. Control sanitario: Si llegado el momento tenemos que hacerle frente a una enfermedad, no debemos desesperarnosm, hay que concentrarse en atajar el problema y que no se vuelva a repetir. Ante síntomas evidentes de que una o varias palomas no están bien buscaremos consejo, preferentemente veterinario y entre colombófilos con más experiencia. Es la manera más eficaz de aislar el problema correcto y empezar a tratarlo con los medios que nos ofrece la medicina veterinaria actual. Una vez empecemos un tratamiento, seguiremos siempre estrictamente las dosis y períodos recomendados por el fabricante del medicamento. Si una paloma ha estado enferma, créanme, no miren el nº de su anilla y mátenla, muchas veces tenemos individuos portadores latentes en el palomar que con el tiempo volverán a obsequiar nuestra indulgencia con futuros brotes de la enfermedad. Medicaremos solo ante sospecha evidente o enfermedad confirmada. Es la mejor manera de no crear colonias con patógenos resistentes a los medicamentos. Por si la memoria nos falla, llevar un estadillo con los tratamientos colectivos que damos a la colonia, sería una buena opción, así como otro estadillo donde se reflejen al menos el nº de anilla, causa, tratamiento y resultado final de las palomas que hemos tenido que apartar por accidente o enfermedad. 7. Control del medio: Un palomar, normalmente, tiene que adaptarse al espacio y el dinero del que disponemos, de manera que no siempre será el palomar de nuestros sueños. Con todo, hay formas de asegurar que será un buen palomar. Tiene que ser un hogar, un espacio donde las palomas estén protegidas de los diferentes factores externos como calor, frío, humedad, viento. Evitaremos que sea un hueco estanco, debe tener asegurada una buena ventilación que renueve el volumen interno de aire y aleje los gases, pero sin producir para ello corrientes directas de aire que puedan alcanzar a las palomas. Para conseguir un control estricto en este campo, debemos ser conscientes de algunos factores a la hora de construirlo y luego ir puliéndolo con diferentes modificaciones hasta alcanzar el estado más óptimo posible. Es muy fácil conseguir una ventilación natural en una estancia, simplemente disponiendo pequeños lugares de entrada de aire a nivel bajo y salida a nivel elevado o por el techo. Si con esto no lo conseguimos, podemos forzarla. Hoy en día disponemos por menos de 20 € y en cualquier ferretería de pequeños ventiladores para acoplar a las salidas de aire. Son muy silenciosos y potentes y podemos conectarlos a circuitos temporizados. El recinto debe asegurar una impermeabilidad que mantenga la humedad alejada. Ofrecer cierta rotura térmica con el exterior tanto para el calor como para el frío. Permitir la mayor luminosidad posible, más si cabe en los meses menos soleados. Debería poder contar con uno o varios aviarios, excepcionales para ponerles el baño y dejarlas tomar el Sol. Y finalmente, resguardarlas del viento y los depredadores. 8. Control administrativo: Algunos colombófilos pretenden llevar los bueyes por delante del carro, es decir, gastar por encima de sus posibilidades y eso al medio plazo puede generar fracasos deportivos. No estaría de más, llevar un control sobre los gastos que nos genera el palomar para poder saber hasta donde podemos llegar con ellos. En ese “libro de contabilidad” podríamos anotar todos los gastos colombófilos: alimentos, compras de palomas, medicamentos, gastos por derbis, revistas, combustible, anillas, chips etc, etc…y los ingresos…si los hubiese, cosa más que dudosa en la colombofilia española. Con esos datos en la mano, sabremos donde tenemos que meter la tijera para que el presupuesto nos llegue. Siempre tenemos que tener en cuenta que nuestros gastos prioritarios son para la familia, y para las palomas… lo que sobre. En los palomares donde se reciban asiduamente palomas extraviadas, tampoco sobraría una hojilla para poder controlar la entrada y salida que se les da a esas palomas ajenas. Los hay perfeccionistas que también llevan un diario, donde anotan todo lo reseñable que vaya pasando en el palomar, cualquier cosa que se sale de lo normal se va anotando, y todas esas anotaciones conformarán un poderoso banco de datos del que poder echar mano para analizar y sacar conclusiones. Si conseguimos tener bajo control y análisis constante todas o parte de las sugerencias que en este artículo hemos expuesto, estaremos en el camino correcto; otra cosa será triunfar deportivamente, donde además del factor organizativo influyen otros factores decisivos como son las 3 P (palomar, paloma, y palomero), triangulo que año tras año nos juzga inexorablemente. Autores: Félix Martín Vilches Carlos Padín Cores Publicar en... |
















