| Apareamientos…... cruzamiento o consanguinidad? |
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Considerando la reproducción como una partida de ajedrez, en la que cada movimiento debe ir encaminado a que el resultado final iguale o supere a los progenitores, un movimiento equivocado nos puede llevar al fracaso de inmediato. Para hacer un gran palomar es necesario utilizar ambas formas de apareamiento, ya que no es posible construir una gran colonia realizando exclusivamente cruces abiertos o basándose, de igual forma, únicamente en la consanguinidad. El aparejar, el hacerlo bien, es el test máximo para el aficionado y del que se obtiene mayor placer, es el que toma más tiempo y en el que se demuestran más conocimientos. En colombofilia, en toda ella, la salud de las palomas es fundamental, en la cría, deficiente condición o salud de los padres origina merma en la dotación de los hijos. Este es un apartado que mucha gente no toma en cuenta, una paloma cuya salud está comprometida no reproduce absolutamente nada que valga la pena. Mediante la planificación y con el instrumento de la capacidad o criterio de selección, de los resultados en anteriores períodos de cría y en los concursos, se va a determinar el nº de palomas que hay que mantener, lo que falta para conseguir más objetivos, las palomas que haya que introducir, las que sobran etc… Se necesita para ello criterios de selección, en este caso la cesta es nuestra mayor amiga, buscar la buena reproducción a través de la cesta es el mejor método. No todos pueden hacerlo, el que empieza nuevo en este deporte está un poco vendido y en inferioridad de condiciones. Puede comenzar con pichones, de una raza definida y estratégicamente emparentados, lo mejor es que sean de la localidad donde vive, siempre hay algún compañero dispuesto a echar una mano al que empieza, aunque sea a un precio razonable, si no es así nos encontraremos con el problema de la adaptación y con uno todavía más grave, tener una paloma de Fulanito, otra de Periquito y otra de Citranito nos hará comenzar la cría con un plantel reproductor lleno de incógnitas. Una vez comenzado el trabajo hay que experimentar, perder muchas palomas, llevarse disgustos y también alegrías, un error muy grave que cometen muchos aficionados que comienzan en este deporte es prestar demasiada atención a intentar superar los resultados de su vecino, sin centrar la verdadera pasión en conocer a sus palomas, lo que funciona y lo que no. Demasiada energía gastada en temas que al principio son menos importantes, cuando lo que verdaderamente interesa es la construcción de nuestro palomar reproductor. Hay dos sistemas de apareamientos, endocría o cruzamiento. El primero interrelaciona apareamientos consanguíneos y parentesco más o menos cercano y el segundo apareamientos entre palomas de diferentes familias. A corto, medio y largo plazo lo ideal para el desarrollo de un palomar es el uso de ambos sistemas utilizándolos según las necesidades de cada momento. Hay palomares construidos en base a una paloma, otros en base a 2, 14 o 25 y otros en dos familias más o menos consanguíneas por separado. En uno u otro caso interesará concentrar o diluir y para ello se tendrá que utilizar uno u otro sistema o ambos a la vez. Mediante la endocría se puede obtener un animal extraordinario, también se pueden obtener palomas con una serie de taras y defectos, por lo que se debe ser muy estricto a la hora de la selección. Entre los inconvenientes que se pueden presentar al efectuar cruces consanguíneos tenemos la pérdida de vigor, lo cual se refleja en animales con menor índice de fertilidad, con mayor predisposición a las enfermedades, problemas de crecimiento y desarrollo, etc. De todos los posibles apareamientos consanguíneos, el cruce entre medios hermanos es el más noble, el triángulo es el mejor paso, el más agradecido al vértice del que proceden. El cruzamiento también es imprescindible en cualquier palomar que se precie, siempre nos va a dar algo “nuevo” que complementar con lo que ya tenemos y también nos puede ayudar a descubrir nuevos valores. Experiencias personales. A lo largo de los más de 20 años que llevo de colombófilo he experimentado numerosas variantes relacionadas con los apareamientos. Por nuestro palomar han pasado innumerables palomas de diferentes familias, unas con reconocido éxito y otras con menos, de otras apenas conservo si no 3 o 4 páginas de tinta en mis libretas. Habiendo tenido la suerte de encontrarnos al principio de nuestro periplo colombófilo con un elemento extraordinario en la reproducción fue como comenzamos a experimentar en este gran mundo de la consanguinidad. Esa paloma “super” de las que hay pocas y a la que cualquier colombófilo inteligente se agarraría, nos ha dejado infinidad de datos y estadísticas dignas de estudio. No soy partidario de los apareamientos consanguíneos demasiado transgresivos (padre x hija, por ejemplo). Creo que en estos apareamientos se fijan demasiado las buenas cualidades pero también las malas y el resultado obtenido solo es posible aparear con palomas de otras familias. En este caso nuestra experiencia no ha sido muy constructiva, por lo que voy a compartirla con vosotros. La base más antigua de nuestro palomar son un macho y dos hembras, producto del apareamiento de este macho con ambas se obtuvieron excepcionales resultados en gran fondo durante nuestras primeras experiencias en las competiciones colombófilas. Cuatro viajeros excepcionales en solo 4 años, hablamos del cruce de nuestro Chato con la 2 Geronas de Antonio Lago Vila y del cruce de nuestro Chato con la Stichelbaut de Victor Gallemí. De aquí salieron el Campeón Provincial y 4º de Galicia de Gran Fondo del 95, la 3ª y 5ª Galicia de Gerona (936 kms) del 95, Subcampeón de Galicia Fondo y 3º Galicia Medio Fondo del 96, Campeón de Galicia de Gran Fondo, Campeón campeonato Gallego y 1º y único comprobado de Gerona (936 kms) en el año 98. Nuestra primera aventura experimental en esto de la consanguinidad fue aparear una hija del Chato x 2 Geronas con el propio Chato. De aquí salieron 4 palomas con un 75% de pureza de nuestro valioso macho. Luego de esos 4 pichones seleccionamos la hembra más parecida al Chato y volvimos a realizar el apareamiento con nuestro macho base. El resultado de este experimento fueron 4 palomas, 3 de ellas con una pésima calidad, vitalidad e infértiles. El cuarto en misericordia era un macho muy parecido al padre-abuelo, no era de extrañar teniendo en cuenta que por su sangre corría nada más y nada menos que un 87,5% de pureza. Curiosamente apareamos este macho con una hembra Hermes y en su primer año conseguimos sacar de este cruce 3 hembras y un macho extraordinarios en el gran fondo. Al año siguiente, cuando el macho no había cumplido los 5 años de edad, comprobé como ya había dejado de fecundar de por vida….decepcionante cuanto menos. Del único apareamiento de este semental de alta pureza desciende nuestro "Full Crack", campeón de gran fondo en el 2010. En 2006, hicimos un segundo intento, apareando el Chato con su mejor hija reproductora, la 31405-96, madre de nuestro Campeón del 98 (Chato x 2 Geronas). Curiosamente, esta paloma es la menos parecida al padre estéticamente, en realidad era igualita a su madre. De este apareamiento criamos 2 machos excepcionalmente parecidos a su padre. Estos dos sementales permanecen en la reproducción y en ellos tenemos puestas esperanzadoras ilusiones de futuro. Esp-11117-06 "Semental Chato" (Padre x hija) Visto lo visto, posteriormente concluimos adoptar otras estrategias menos agresivas y para ello decidimos emparejar el padre de uno de nuestros más grandes viajeros con la madre de otro (el padre del Maravillas con la madre del Campeón 98). El punto de encuentro de estas 2 palomas era el Chato, padre de ambas. Hicimos un triángulo con las 2 de las mejores palomas de nuestra reproducción descendientes de nuestro macho base. Dos ejemplos del producto resultante de este apareamiento son las dos palomas de la foto portada de este artículo. Estas palomas nos permiten de nuevo realizar ambas opciones (cruce o consanguinidad) ya que el nivel de agresividad de la sangre no es demasiado elevado. Sin duda una de las mejores decisiones tomadas hasta la fecha. Pero los resultantes de un cruce triángulo no solo pueden ser buenos en la reproducción, también lo son para el vuelo, como se está demostrando en los últimos años y es por ello que considero este tipo de apareamientos consanguíneos como ideales a la vez que necesarios.... Publicar en... |















