| Artículo - La ética de la estética y el rendimiento deportivo. |
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Por Felix Martin Vilches Las palomas hace muchos siglos que vieron el beneficio que para su especie había acercarse al hombre y asociarse con el . Una simbiosis perfecta se estableció desde entonces entre el hombre y la paloma. El hombre ofrecía seguridad , alojamiento y algo de alimento y la paloma ofrecía su compañía y su carne. Este matrimonio sin fisuras de hombre y paloma a lo largo de los siglos originó que el hombre fuese dejando a un lado el aprovechamiento alimenticio que la paloma ofrecía y se volcase mas en buscar y perfeccionar su belleza.
Esa búsqueda incesante de la belleza en la paloma a lo largo de los siglos, ha dado lugar a las mas de 400 razas de palomas hoy existentes, cada una de esas razas con un diformísmo con respecto a otras que se pueden distinguir a simple vista, su expresión plástica es variadísima y la mayoría de estas razas están perfectamente catalogadas y estandarizadas. En esa búsqueda incesante de mejora de la belleza y del rendimiento deportivo de la paloma se van estableciendo y ajustando los standarts que marcan las cualidades de la paloma ideal de cada raza. Esos standarts no son estáticos ni inamovibles y van modificándose con el tiempo y los cambiantes gustos. En esa incesante búsqueda , cometemos excesos de indudable trascendencia , algunos de los cuales voy a relatar. Cuando hace casi 50 años me dediqué (por muy poco tiempo ) a las palomas hoy llamadas de pica, se trabajaba con unas palomas que se denominaban valencianas y que no tienen nada que ver con las “máquinas sexuales de picar” en que hoy se han convertido los palomos de pica. Comparativamente aquellos picas tenían mucho mas que ver con los jienenses que con los actuales picas , se ha perdido y abandonado el porte y la estética del palomo en favor de aumentar su celo, ardor y agresividad, convirtiéndolo no en un ardoroso amante (como era antes) sino en un maltratador de hembras a las que hay que poner un casco para proteger su integridad física. A aquellos antiguos valencianos, se les pintaba mínimamente por debajo del ala para que cada palomero conociese a su palomo desde el aire, hoy la belleza plástica que debería tener una pica en acción, se ha perdido en parte “gracias” a el total pintorrajeo a que se ven sometidos los palomos llegándose a pintar el 100 % de sus plumas. Para conseguir pichones vigorosos, la mayoría de criadores de palomas buchonas utilizan a la paloma mensajera como nodrizas y que generación tras generación son las madres adoptivas de la mayoría de buchones existentes. Esta actividad generalizada está dando al traste con el instinto maternal de las buchonas hasta el punto de que muchas de ellas hoy dia son incapaces de sacar adelante sus nidadas y si lo hacen la calidad de los pichones es bajísima y no alcanzan nunca las apetencias del criador viéndose en muchos casos abocados a sacrificar esos pichones. Siguiendo con los buchones y en nuestro afán de “superación” estamos consiguiendo razas con atributos cada vez mas gigantescos (buches) con una plasticidad y belleza indudables pero sacrificando por otro lado en aras de esa belleza la supervivencia de la raza hasta el punto de que si esas razas tuviesen que subsistir sin el apoyo del hombre (embuchamientos y cria) en algunas generaciones tendrían pocas posibilidades de seguir existiendo como raza. Hace un tiempo, adquirí una preciosa pareja de palomas negras tambor de bukaria, el plumaje de esa pareja era perfecto sobre todo en las patas hasta el punto que parecía que la paloma tuviese 4 alas dada la perfección de las plumas de sus dedos. Para conseguir esa “perfección” mis palomas habían estado enjauladas desde su nacimiento y casi inmóviles para no deteriorar las plumas de sus patas. Como es deducible en este caso, las palomas desconocían para que servían sus alas hasta el punto que en el palomar donde las instalé (que tenía su salida a mas de un metro del suelo) tuve que hacer una gatera a ras de suelo para que las palomas pudiesen salir al campo. Hoy las palomas no están apáticas como antaño, vuelan hasta el tejado del palomar y a veces me “sonríen”., por el contrario, las plumas de las patas solo están en perfecto estado un poco mas de lo que dura la muda, pero tampoco tengo que cortar las plumas de las patas para que críen (exigencia imprescindible si queremos que no afíxien a sus crías con sus plumas). Los colombófilos taiwaneses encontraron un resquicio legal en las leyes de su pais que permitía que en las carreras de palomas se hiciesen apuestas, el resto del juego está prohibido en Taiwan. Esta circunstancia ha creado unos potentísimos intereses económicos que hacen que alrededor de los concursos de palomas mensajeras se muevan muchos millones de $ , y ha originado que el ocio que significa tener palomas mensajeras , se convierta en un fructífero negocio, lo que incita a los colombófilos taiwaneses a convertir a las palomas en proyectiles alados. Para conseguir ese objetivo no dudan en someter a sus palomas a entrenos de hasta 5 horas/dia hasta el punto que ,una paloma necesita comer alrededor de 100 grs diarios de granos , casi la cuarta parte de su peso. Bajo este frenético régimen de entrenamientos, las palomas difícilmente duran una temporada , quedan mermadas sus funciones vitales y muchas de ellas son estériles. Estos ejemplos ilustrativos de algunos de los excesos que en aras de buscar la belleza o el rendimiento deportivo cometemos los amantes de las palomas nos deberían hacer reflexionar que casi nunca el fin puede justificar los medios y que el TODO VALE han de ser palabras tabu en colombicultura. Para mi hay al respecto una raya que no me gusta pasar y que es en cierto modo un código ético por el que me rijo y procuro observarlo a rajatabla, y esos límites en mi código son: 1) Una raza de palomas hade ser autosifuciente en cuanto a reproducción , caso contrario estaríamos condenando a esa raza a su total extinción. 2) La reclusión integral de una paloma no debe ser condición indispensable para conseguir alcanzar las cotas de belleza que exigen los standarts. La paloma necesita la libertad como el aire para respirar.No ama mucho a las palomas el que las encarcela a perpetuidad. 3) Cualquier raza de palomas NUNCA debería precisar de la mano del hombre para conservar su integridad física. 4) A una paloma a la que exijamos esfuerzo físico , se hará respetando el que pueda desarrollar íntegramente después de ese esfuerzo sus normales ciclos vitales y sin merma de su salud. Cuando queremos hacer el trabajo de la naturaleza, esta nos marca los limites.
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